23 de diciembre de 2009

Magnum: su concierto en Madrid

El pasado 19 de octubre tuve la suerte de asistir al concierto que la banda de hard rock Magnum ofrecieron en la Sala Heineken (antes llamada Sala Arena) de Madrid. El concierto me hacía una especial ilusión, pues es uno de mis grupos favoritos, y nunca los había visto en directo. Como además su último disco, Into the Valley of the Moonking, es buenísimo, el conciertaco estaba cantado... nunca mejor dicho.

La sala presentaba una entrada más que aceptable cuando sobre las nueve de la noche, y sin teloneros previos, salieron a escena los ingleses. Desde el primer momento, sonido y volumen fueron muy buenos, y realmente es lo que yo esperaba de estos grandes músicos. De la formación clásica permanecen Bob Catley (vocal), Tony Clarkin (guitarra) y Mark Stanway (teclados); los dos miembros más recientes, que también llevan en la banda varios años, son Al Barrow (bajo) y Harry James (batería). Barrow es un bajista joven, y James es muy conocido por su militancia en Thunder.

Comenzaron el show con el primer tema de su último álbum, llamado Cry to yourself, y ya desde el principio se comprobó como el público estaba entregado y que conocía todos los discos del grupo, no sólo los más famosos. Ese era el caso de mi amigo Juan Carlos (alias Banquerillo) y yo mismo, quienes desde la primera fila, en contacto directamente con la tarima de actuación, no paramos de cantar y saltar durante todo el concierto. Y es que no fue un concierto, sino un pedazo de concierto. Tocaron muchos temas del último disco, en detrimento de algún clásico, pero a mí no me importó, porque ya digo que este último trabajo es muy bueno, y Juan Carlos y yo ya lo teníamos muy escuchado. ¡Y lo volvimos a escuchar en el coche, camino a Madrid! 

Por supuesto, ante los clásicos, el público respondía el doble; así, canciones como Vigilante o Les morts dansant, fueron plenamente celebradas. Tras una hora y cuarto, los músicos se retiraban, y eso no lo podíamos consentir... así que empezamos todos a hacer las típicas coplas para que el grupo saliera de nuevo al escenario. Y efectivamente, para el bis el grupo nos tenía reservadas dos joyas de su discografía. Primero Don´t wake the lion, el último tema de su disco de 1988 y que nadie esperaba que tocaran, y menos en una versión que respetaba a la original, que es bastante larga debido a que consta de varias partes, que forman una bonita progresión. Y a continuación, para concluir el concierto, Kingdom of madness, tema que gustan mucho de tocar y que pertenece a su primer álbum, de igual título.
Todo el grupo estuvo a un gran nivel, pero hay que destacar a Tony Clarkin y a Bob Catley. El guitarrista tiene un estilo pausado pero muy rico en matices, es sobrio pero efectivo, y transmite sentimiento, que es de lo que se trata. Precisamente yo estaba situado muy cerca de él, con lo que mi visión para verlo atacar la guitarra era perfecta.

En cuanto a Catley, hay que decir que conserva un torrente de voz a pesar de los muchos años de escenario, aunque lo ví excesivamente delgado, no sé... como un poco vulnerable. De hecho se le llegaron a saltar las lágrimas mientras cantaba, lo cual, sumado a su forma muy expresiva de cantar y a que nos chocó la mano repetidas veces a los que estábamos en primera fila, hizo que su presencia en sí misma le diera al concierto una tremenda emotividad. Tuve la ocasión de ver a Catley hace unos años en la Sala Revólver de Madrid, presentando uno de sus primeros discos en solitario, y en aquella ocasión lo ví más robusto, más fuerte. ¡En cualquier caso, Bob, te deseamos siempre lo mejor, porque eres el mejor! La voz de este hombre no tiene igual; desde que lo escuché por primera vez, me llamó la atención ese timbre dulce y sentido que tiene... una maravilla.
Tras el bis acababa el magnífico aunque corto concierto, y Banquerillo y yo estabamos como en una nube de satisfacción, dispuestos ya a volvernos a Jaén, más contentos que un niño con zapatos nuevos. Pero mientras desalojábamos la sala entablamos amistad con dos madrileños, alias Dr. Rock y FrodCatley, que son bajista y batería respectivamente, del grupo heavy G.A.M.E., de Madrid, grupo que debutará próximamente. Los colegas nos dijeron que era fácil conseguir que los Magnum nos firmaran las entradas, si nos íbamos con ellos a la entrada trasera de la sala y esperábamos un poco, pues los músicos probablemente saldrían por allí. Y eso hicimos. Tras una media hora esperando, salieron todos los miembros del grupo, uno a uno, excepto el bajista que había salido ya, por la puerta principal, y cada uno de ellos firmó la entrada y se hizo fotos con cada una de las aproximadamente 15 personas que los estábamos esperando. Y además, lo hicieron con amabilidad y tranquilidad, lo cual dice mucho de estos caballeros ingleses. Bob Catley, que fue el último en salir, nos iba dando, además de la firma y la foto, un cálido abrazo, algo que ya no es tan habitual en los músicos, pues lo que normalmente hacen es una firma rápida, y a otra cosa...

Cuando ya nos íbamos, de camino, nos encontramos en la calle, junto al autobús del grupo, al bajista, que igualmente nos firmó la entrada a varios que íbamos juntos, incluyendo a nuestros amigos de Madrid, y se hizo igualmente la foto con nosotros. ¡Eso se llama redondear la jugada!

Aquí estoy yo, esperando la salida del grupo:
Y este es Juan Carlos, con idénticas pretensiones:
A continuación aparezco yo con los Magnum:
Aquí está Banquerillo con Bob Catley, en una imagen que me encanta:
Otra foto de Bob con los fans:
FrodCatley y Dr. Rock, con Davilón:
Aquí estamos Banquerillo y yo, respectivamente, todavía dentro de la sala, con un fan de los de "quitarse el sombrero":
En resumen, un lunes inolvidable. Varios días después del concierto, recibo por correo electrónico varios videos promocionales de la gira actual de Magnum, como parte de un boletín de noticias de Magnum al que estoy suscrito hace ya años. En uno de esos vídeos, se hace alusión a los fans de Madrid, y casi al principio de éste se puede observar a Juan Carlos y a mí unos segundos (zona inferior izquierda), justo en el momento en que el público está pidiendo insistentemente el bis... Lo podéis ver aquí.

Finalmente aquí os dejo otra crónica de nuestros amigos madrileños en su blog de rock.


Abrazos magníficos.

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